¡Llegó el domingo!

      El fin de semana ha llegado, el domingo para muchos día de descanso y diversión llegó con él, ¿que hacer en este día?.

      Disfrutar de un día de campo, paseando por el río Grande o Tula para darse un chapuzón en sus limpias aguas, y bajo las sombras de enormes sabinos sentarse a descansar para luego que hace hambre destapar el lonch y entrarle a la comida.

      De éstos paseos recordamos el que se iniciaba bajando "la islita", hoy desaparecida estaba bajo el antiguo puente colgante.

      Recordamos también otro sitio de reunión que en domingo sobre todo era más frecuentado: "los pirineos", el lugar obligado donde las jóvenes parejas se dan cita y también los adultos, para ir a tomar la nieve o a la sinfonola hecharle un veinte y escuchar con su pareja canciones bellas como "sin tí", "los dos", "cereso rosa" o el inolvidable "quinto patio".

      Hoy, cuántos recuerdos les traerán a los adultos y aún a los jóvenes de la tercera edad todo esto, y que tiempos atrás, sentados en torno a una mesa en esta nevería bordaron ilusión, planes o proyectos, que al correr del tiempo, para muchos, realidades fueron y, quizá los menos de ellos hasta sus romances se frustraron o las amistades no conjugaron.

      Acuden a nuestra mente Don Tino y Raquelito atendiendo tal negocio, así como Ofelia (?) y las muchachas mas que solícitas atendienden a la clientela, sea darles una paleta, un helado, rebanada de pastel de coco o atender una mesa donde piden Ginger Ale para todos, con cargo al que viene sin pareja.

      Después de charlar y consumir en "Los Pirineos", los mas acudían al cine (Rojo) hubicado en la calle Zaragoza, que entonces, como casi siempre, buenas, regulares y hasta "churros" proyectaron en su pantalla. Quien no recuerda de esas buenas cintas como "Lo que el viento se llevó", en la que, las chicas asistentes se endiosaron con el actor Clark Gable, "el hombre de sus sueños".

      Otras buenas películas lo fueron: "El niño y la niebla" o la inolvidable "El rebozo de Soledad", con la primera actriz Dolores del Río y Pedro Armendáriz padre, película para llorar.

      Actualmente de este cine regenteado por el gringo Mister McBell queda solo un recuerdo grato; hoy su construcción la ocupa el auto servicio "El Arlequín".

      Otro lugar para pasar el domingo lo fue "La primavera", nevería con venta de regalos, ropa y novedades, así como por las tardes su expendio de buena leche traída de San Marcos; el negocio lo atendían Conchita y Raquelito, esta nevería se encontraba también sobre la calle Zaragoza casi esquina con Hidalgo, donde en esta última por muchos años permaneció otra nevería "El Avant", del señor Don Antonio Cardoso, y donde la rica nieve de limón combinaba con una inseparable Coca Cola.

      Otro sitio, ahora en el jardín era la paletería "El nevado", donde alegremente también se jugaba dominó.

      Y así, del brazo las parejas, al caer la tarde dan vueltas al jardín o platican bajo el kiosko, esperando la llegada de la noche para ir a descansar por este día: un domingo más ¡y a su casa cada quién!.

HASTA LA PRÓXIMA. Paz y Bien.

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