La zonificación de la Ciudad Arqueológica de Tula. Propuesta para la investigación, conservación y difusión del patrimonio arqueológico en riesgo

Después de la reunión celebrada en Puebla durante el 2010. De nuevo antropólogos, historiadores, arqueólogos y de disciplina afines; se reúnen con el propósito de participar en  la XXX Mesa Redonda de la Sociedad Mexicana de Antropología, que se celebra del 03 al 08 de Octubre en la ciudad de Querétaro, cuya sede para las sesiones en la tarde, son en la Universidad Marista de Querétaro.

 En la mesa coordinada  por  Guadalupe Espinosa, titulada  Gestión, planeación y usos de suelo en sitios arqueológicos con visita pública.  Se tuvo una participación que enriqueció las problemáticas que surgen en relación a uso de suelo en sitios patrimoniales y sus áreas periféricas. Los ponentes que asistieron son reconocidos por su trabajo a nivel nacional como Patricia Ledesma Bouchan,  Alfredo Feria, Gabriela Zepeda García Moreno, Miguel Guevara Chumacero, Enrique G. Fernández Dávila, Luis Manuel Gamboa Cabezas y Martha García Sánchez. Además de participar compañeros que se han dedicado a la gestión de yacimientos arqueológicos en el área Europea como Daniel Nahmad Molinari, Jesús Trejo González,  Adolfo Vergara Mejía, Odlanyer Hernández de Lara, Larisa Cepero Figueras y Amilcar Vargas. 

Los resultados eran de esperarse. Desde diversas perspectivas se llegaron a las mismas conclusiones de la necesidad de hacer propuestas más concretas sobre la problemática de gestión, planeación y uso de suelos en sitios arqueológicos para la vista pública.

Desde nuestra perspectiva se hizo una reseña de diez años con una propuesta de plan de manejo para el caso de Tula. En donde los campos propuestos como administración, visita publica, conservación, investigación y protección técnica; tienen su origen en respuesta  a las necesidades del país y la institución por cumplir sus objetivos sustantivas de investigar, conservar y difundir el patrimonio arqueológico e histórico. 

En el caso de Tula en respuesta a las necesidades de conservación del patrimonio, desde el 2004,se  señalaba entre sus líneas de acción dos aspectos relativos al manejo de sitios: el primero generar, ejecutar y dar seguimiento a la operación de los Planes de Manejo en Zonas de Monumentos Arqueológicos e Históricos y Museos, en coparticipación con otras dependencias gubernamentales de los tres órdenes de gobierno y en el segundo fomentar la participación de la comunidad en las actividades de conservación y difusión de sus bienes patrimoniales.

Dos aspectos que hasta hoy se ha venido realizando en el perímetro de la Zona Arqueológica de Tula. El primero por la vinculación con los actores importantes como ejidatarios, particulares, Gobierno Municipal y Estatal a través de convenios de colaboración y protección técnica. El segundo a través del proyecto de Niños Guardianes de Tula, en donde la comunidad se integra al conocimiento del pasado a través de cursos que duran una semana para culminar con una visita a la Zona Arqueológica de Tula. Esto permite una vinculación directa con la población logrando sensibilizar a la población sobre la importancia del patrimonio no solo como un bien protegido sino de información que permite complementar más datos sobre la cultura tolteca.

Debido a lo escaso del tiempo. No se hizo mención de todos los campos de manejo deteniendo la atención solo a lo relacionado con la protección técnica donde se resaltando que uno  de los objetivos propuestos para la protección técnica y jurídica que garantice la preservación de la Zona Arqueológica de Tula, es mitigar la afectación de los vestigios culturales y recursos naturales dentro y en la colindancia del polígono de protección y asegurar el resguardo del personal y los visitantes.

Por ello, se plantea que toda acción prevista deberá someterse a la legislación vigente, esto es que las medidas de protección se orientarán a mitigar y reducir los riesgos reales y potenciales que representan los procesos naturales y antropogénicos, específicamente los relacionados con el desarrollo no planificado y la visita pública masiva, esto lleva a un ordenamiento territorial y a la regulación del desarrollo urbano en el perímetro de la poligonal de protección de la zona arqueológica, lo cual es necesario para garantizar la conservación de sus recursos culturales y naturales.  Pero esto solo fue el comienzo de algo mas grande.

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