Nuevos datos sobre estudios arqueológicos en Tlahuelilpan, Hidalgo

El Epiclásico se ha considerado un periodo dentro del Altiplano Central de inestabilidad y reacomodo de sociedades prehispánicas por la hegemonía del poder. Hay que recordar que Previamente Teotihuacán era una ciudad cosmopolita que influyo en diversas áreas de Mesoamérica y que fue abandonada paulatinamente durante este periodo, lo que permitió el arribo de nuevos grupos que se fueron asentando sobre las ruinas. 

Antiguo Casco de la Ex Hacienda de San Servando Tlahuelilpan

El  panorama que se tiene en Hidalgo es por una parte la presencia de grupos hñähñü o los otomíes que están asentados desde tiempos antiquísimos en diversas áreas del Valle del Mezquital. Por otra parte, hay evidencias de nuevos grupos con una cultura arqueológica diferente que se están asentando en las cimas de las montañas en especial en el Valle de Tula. Es aquí donde podemos darnos cuenta que abordar el tema de la interpretación de qué grupos étnicos habitaron en determinadas regiones en la antigüedad a través de la cultura material se puede convertir en algo problemático. El poder caracterizar que grupos étnicos corresponden a los nuevos asentamiento ha llevado a estudios arqueológicos con el propósito de diferencias y caracterizar aspectos de su vida cotidiana inferido a través de los conjuntos artefactuales, que son a su vez, un puente para inferir aspectos de su ideología.   

Antiguo Casco de la Ex Hacienda de San Servando Tlahuelilpan

Los nuevos asentamientos que surgen se han ubicado  en las cimas y laderas de las principales montañas. Destacando de forma especial La Mesa en Tlahuelilpan; Peña del Águila en Mixquiahuala; El Magoni y Tula Chico en Tula de Allende. La mayoría de estos asentamientos surgen entre el 600 al 900 d.C. Su distribución indica una fragmentación política, en donde cada uno de estos asentamientos son independientes políticamente. A pesar de esto se comparten algunos elementos materiales  que se encuentran.
  • Cerámica pintada en rojo sobre café identificada como estilo Coyotlatelco. El primero que presento un reporte sobre la cerámica de la fase Coyotlatelco fue Tozzer (1921), quien al realizar excavaciones en un montículo en Ahuizotla, Azcapotzalco,  detecto  un tipo de cerámica que no se parecía a tipos  identificados con lo teotihuacano (el cual era confundido con Tolteca) y el Azteca. Tozzer,  nombró a la cerámica de la fase Coyotlatelco como tipo XII, el cual lo describe como: “…tipo de cerámica pintada que se encuentra más frecuente aquí que en cualquier otro lugar excavado. Por lo que ha sido llamado “Tipo Coyotlatelco” ya que su centro de manufactura pudo haber estado aquí…” (Tozzer 1921: 51). Uno de los mejores trabajos sobre cerámica de fase Coyotlatelco es el de Evelyn Rattray (1966), quien al realizar excavaciones en el cerro Tenayo, logro aislar los tipos cerámicos de fase Coyotlatelco mediante la ausencia de tipos de fase teotihuacana y azteca, por lo cual propuso que la cerámica pertenecía a un momento muy específico  posterior al teotihuacano y anterior al tolteca. El análisis de Rattray sobre los materiales cerámicos obtenidos de los pozos le permitieron clasificarlos según el grupo (definido por la función o acabado de superficie) y dividirlos en subgrupos (según la forma).  A partir del tipo de vasija se describen señalando  la forma, acabado de superficie, la pasta y sus dimensiones (diámetro   y altura). Los grupos que describe son los siguientes: Utilitarias (ollas, cazuelas, cajete base,  cajete de soportes cónicos sólidos, comales y  cucharas; Coyotlatelco (Cajete curvo divergente,  Cajete curvo convergente, Cajete silueta compuesta, Cajete con soportes sólidos cónicos, Cajete con soporte anular y Cajete hemisférico); Brown  Black  (Plain, Insiced, Carved y Stamped; Ceremonial (Ladle censer, incense braziers); Red; Red on Brown; Resist  painted; Trade; Unclassified. El siguiente trabajo que consideamos es relevante en el estudio de la cerámica de fase Coyotlatelco es el de García (1995), al presentar su tesis de maestría sobre "Variabilidad cerámica en la Cuenca de México durante el Epiclásico", realiza un análisis del material cerámico Coyotlatelco con el propósito de definir el complejo en las diferentes subregiones. La clasificación se inicia separando los grupos cerámicos o vajillas, las cuales describe según el tipo a través de su forma, dimensión, acabado de superficie, color y decoración, para presentar posteriormente su representación gráfica y su distribución espacial en la Cuenca de México. Lo importante del análisis de García es que eleva el nivel de inferencia para comprender, a través de la cerámica, aspectos políticos, económicos y sociales de los habitantes que la manufacturaron, los cuales se presentaban agrupados en pequeñas comunidades autónomas con un patrón nucleado.

Conferencia presentada en la Semana Cultural de la Feria de Tlahuelilpan

Conferencia presentada en la Semana Cultural de la Feria de Tlahuelilpan

  • En relación a la arquitectura. Una problemática que se observa con respecto a las ocupaciones de fase Coyotlatelco son las pocas evidencias arquitectónicas que se reportan. Acosta (1965) reportó una construcción de la fase Coyotlatelco como parte de una subestructura de la pirámide de Tenayuca la cual fue re-utilizada por grupos de fase Mazapa y posteriormente mexicas. Rattray (1972) durante las excavaciones de cerro Tenayo, descubrió pisos estucados en sus pozos de sondeo en donde solo encontró cerámica de fase Coyotlatelco. Otro sitio investigado por Rattray, fue Pueblo Perdido, en San Bartolo Naucalpan, es quizás, el primer “palacio” identificado construido por gente que manufactura la cerámica de la fase Coyotlatelco. Rattray en cuanto a la descripción del palacio comenta: “…los vestigios consisten de un cuarto muy grande, que es el templo principal, con escaleras y alfardas. Alrededor de este, múltiples cuartos, probablemente de vivienda con un sistema de drenaje y depósito de agua, tlecuiles revestidos de piedra y un patio grande(Rattray 1972: 203). En Tula, Hidalgo se tiene buena documentación sobre la  arquitectura de la fase Coyotlatelco logrando destacar los sitios de la Mesa y Magoni que tienen características cívico-ceremoniales  (Mastache y Cobean 1990).  La planeación y estructuración interna, las técnicas constructivas y el estilo arquitectónico son distintos a las ocupaciones del Clásico; en el sitio la Mesa la arquitectura Coyotlatelco, consiste en plataformas rectangulares (de pisos de estuco, y muros forrados por lajas tabulares en ocasiones recubiertas con lapidas esculpidas) y estructuras circulares (piso de lodo y muros de bajareque), sobre las cuales se construyó una unidad habitacional que se diferencia con la tradición de uso de complejos habitacionales similares a los palacios teotihuacanos o toltecas. Patiño (1994) recopila una gran cantidad de datos sobre la arquitectura de fase Coyotlatelco con la cual elabora una tipología de clases de elementos constructivos y arquitectónicos, mencionando que los tlecuiles, columnas en pórticos, patios hundidos, drenajes y disposición asimétrica de cuartos caracterizan las construcciones de fase Coyotlatelco en Tula Hidalgo.
  •  Patrón de Asentamiento. Sanders (et al 1979) propone que Teotihuacán es el sitio de mayor tamaño durante el Clásico para la Cuenca de México, tesis que Millón apoya mencionando que:  “…la población de Teotihuacán pudo haber alcanzado de 150 000 a 200 000 habitantes o posiblemente más.  Esta estimación para la ciudad es mayor a la que realice en 1966…” (Millón 1976: 212). A la caída de Teotihuacán el patrón de asentamiento en la Cuenca de México cambió originando el crecimiento de algunos sitios que se formaron durante el Clásico. Sanders, Parsons y Santley (1979) describen el tipo de asentamiento y la jerarquía de los sitios pertenecientes al “Segundo Intermedio: fase uno (750-950 d.C.), que corresponde con el periodo Epiclásico, sus propuestas son: “…El número total de ocupación son: un gran centro regional, Teotihuacán, 14 centros pequeños con población con algunos miles de habitantes, 15 aldeas grandes, 40 pequeñas y 128 caseríos…” (Sanders et al 1979: 129).  Sanders (1965) menciona que el patrón de asentamiento en el Valle de Teotihuacán entre el Clásico y el Postclásico presenta un cambio drástico en su conformación, ya que hay una reducción del tamaño y densidad del sitio a su vez que surge con unidades al sureste como Xometla y una gran cantidad de caseríos y aldeas dispersas en el Valle de Teotihuacán. La interpretación que Sanders presenta en su trabajo de 1965, es que el patrón de asentamiento Tolteca Temprano, al que corresponden los complejos cerámicos Oxtotipac y Xometla; es una continuidad del sistema de explotación del período Clásico con un rompimiento del patrón de asentamiento, en el cual el centro ceremonial pierde su poder dando pauta a un proceso de emigración y abandono paulatino. Sanders y otros (1979) han propuesto que Teotihuacán durante la fase Coyotlatelco tenía una extensión de 5 a 6 Km2, con una población calculada de 30 000 a 40 000 habitantes; por lo que este sitio hubiese sido el más grande de la Cuenca de México. Los mismos investigadores propusieron que durante el Segundo Intermedio, Fase 1, existió un patrón de asentamiento heterogéneo, en el cual se presentan sitios agrupados cerca de tierra agrícola, con rangos de población de 5 000  a  60 000 habitantes, con un centro regional de cabecera en las cuales habitan entre 5 000 a 30 000 personas, conformándose una fragmentación política regional.  Blanton (1972) compara este fenómeno de fragmentación política, con el surgimiento de agrupamiento de sitios, dominados por un centro rector y rodeado por tierras deshabitadas. En el caso del Valle de Tula el patrón de asentamiento indica que los nuevos asentamientos que surgen se han ubicado  en las cimas y laderas de las principales montañas. Destacando de forma especial La Mesa en Tlahuelilpan; Peña del Águila en Mixquiahuala; El Magoni y Tula Chico en Tula de Allende.
El único asentamiento que logra sobrevivir después del colapso regional durante el Epiclásico en el Valle de Tula, fue Tula Chico, que se convirtió en el prototipo de Tula Grande. Es de ahí donde se identificaron los principales conjuntos cerámicos como marcadores temporales entre estos el Coyotlatelco Rojo/Café, Ana María Rojo/Café, Clara Luz Negro Esgrafiado y Cañones Rojo/Café.   Hay dos momentos temporales de este asentamiento. El primero llamado Fase Prado (700-800 d.C.) En donde se ha sugerido la llegada de grupos provenientes del Bajío o del Norte que se combinan con grupos de tradición teotihuacana.  El segundo momento corresponde a la fase Corral (800-900 d.C.) en donde el asentamiento de Tula Chico se extiende en toda la cima del cerro El Tesoro, ya que hay evidencias de que construcciones monumentales de Tula Grande están sobre otras más tempranas.  La extensión del asentamiento se ha propuesto entre 3 a 5 km, con una población estimada de 9500-13,500 habitantes. 
El centro ceremonial de Tula Chico está conformado por la presencia de templos en montículos, juegos de pelota y conjuntos palaciegos que rodean una plaza. Se ha notado que hay un primer abandono de las ruinas pre toltecas cuando Tula Chico, queda sustituido por el surgimiento de Tula Grande (Lo que actualmente se puede visitar). El abandono se ha intentado explicar por el conflicto entre Quetzalcóatl y Tezcalipoca, donde el primero pierde y tiene que abonador su ciudad. De esta forma si vamos a buscar los antecedes de Ce Acatl Topiltizin Quetzalcóatl, estos deben encontrarse en Tula Chico. 
 

Luis Manuel gamboa cabezas “Nuevos datos sobre estudios arqueológicos en Tlahuelilpan, Hidalgo” Conferencia presentada en la Semana Cultural de la Feria de Tlahuelilpan, Hidalgo del 03 al 12 de Octubre del 2014. Organizada por Consejo Hidalguense de la Crónica, El Municipio de Tlahuelilpan y la Universidad de Hidalgo Campus Tlahuelilpan. Antiguo Casco de la Ex Hacienda de San Servando Tlahuelilpan. 07 de Octubre del 2014.

 

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