Año de 1938

      Fui removido a la Escuela Rural Federal de Santa María Natividad, del Municipio de Ixpantepec Nieves, Distrito de Silacayoapan. La comunidad se encuentra entre dos cerros de gran altura que casi la oprimen pues el espacio que disponen es muy estrecho, solamente hay una entrada al pueblo y es la misma por la que se sale. Los habitantes indígenas en su mayoría y unos que otros hablan el español los que llevan una vida pastoril. De este lugar a mi pueblo de origen solamente hay una distancia de dos horas y media a caballo lo que quiere decir que obtuve una mejoría en cuanto al hogar paterno.

      Su agricultura se circunscriba a sus pequeños solares, donde siembran maíz, frijol y calabaza que apenas les basta para el consumo familiar durante el año, sin embargo, los cerros les dan buena cantidad de palma por lo que la mayoría, hombres y mujeres, se dedican al tejido de petates sombreros.

      La escuela fue fundada en 1925 y en cuanto a su categoría no pasó de escuela rural unitaria con primero, segundo y tercer grados que atendí con empeño. El edificio muy bien construido de adobe y techo de tejas, aplanado y piso de solera y un buen corredor. Útiles escolares en regular proporción, pero reducido el espacio en propiedad para el recreo de los niños.

      En cuanto al aspecto económico de la comunidad, dándome cuenta de la explotación de que eran víctimas por los intermediarios que se disputaban por acaparar sus productos, organicé una pequeña Cooperativa de Sombreros de Palma, de manera improvisada pero que dio buenos resultados porque este artículo ya en cantidad suficiente, fue vendido directamente por los campesinos a la Central Sombrerera ubicada en la población de Huajuapan a mejores precios.

      Dos años permanecí en esta comunidad para ser removido nuevamente y no volví a saber más de aquella organización.

      Se me olvidaba decir que en esta pequeña región existen otras comunidades con las mismas características que Natividad cercanas unas de otras lo que nos permitió mantener una estrecha relación entre los que laboramos en cada una de ellas. Como un ejemplo a seguir, los mencionaré: Santiago Asunción, escuela a cargo del compañero Leonardo Ramírez; Santa María Asunción, maestro Fernando Osorio, regular violinista; San Mateo de libres, Elías Velasco Cordero; San Francisco Paztlahuaca, Constancio Cortés e Ixpantepec Nieves, Teodosio Bonilla, quien definitivamente se radicó en esa comunidad.

      Al finalizar cada curso escolar, se realizaban los exámenes orales, preguntas y respuestas, que hacían los maestros visitantes a los niños ante la presencia de los padres de familia. Lectura, escritura en el pizarrón, mecanizaciones y sencillos problemas que se les formulaban. Acto seguido venían los programas literarios musicales que tanto gustaban a las comunidades. Formulábamos nuestro calendario de fechas para cada lugar de modo que ninguno de nosotros debía de faltar. Cada comunidad se preparaba para recibirnos. Adornadas las escuelas, interior y exterior, amenizadas con bandas de música, verdaderas fiestas escolares. Finalmente asistíamos a alegres convivios que nos obsequiaban las autoridades y padres de familia. En Santa María Asunción hubo una banda de música de las mejores de la región y allí era la culminación de estos eventos. Cómo nos gustaba escucharla.

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